Etchecopar es bonaerense, ligeramente cincuentona y, en alguna foto que he visto de ella, se parece bastante a una novia que yo tuve. Tiene un verso fino, a ratos muy argentino y a ratos no tanto y, sin duda, una voz poética tremendamente lúcida a la que merece la pena seguir la pista.
Y que viva y escriba por muchos años. Lo digo porque últimamente, poeta que reseño en El Sindicato, poeta que pasa a criar malvas.
Un poeta de Etchecopar:
una mesa
el ruido de un tren al irse una ciudad
una mano
no sabe cómo se entra
pero abre tus lágrimas
y vuelve con tu rostro a la tierra
1 comentarios:
Gracias por compartirla; a mí también me gusta muchísimo Dolores Etchecopar, me gusta tanto, tantísimo, que no puedo expresarlo, ni "apresarla", con palabras.
Si tuviera que hacerlo, la primera palabra que se me viene a la cabeza sería "Zaratustra"
Un abrazo
k
Publicar un comentario en la entrada
Di lo que quieras: