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11 de septiembre de 2009

Un poeta íntegro

En el mundo de la creación poética existe un tipo de espécimen realmente curioso que se caracteriza por (1) resultar un poeta rematadamente malo y (2) tomarse a sí mismo y a su propia obra con una seriedad a prueba de balas. Yo me he topado en mi vida con varios de ellos, a cada cual más pintoresco.

No hablo de calidad poética en términos opinables: no, hablo de algo objetivamente malo, infumable, desolador. Algo que el pájaro en cuestión considera, y he aquí donde te brota el estupor y los temblores, a la altura de Rilke, lo menos.

¿Y qué haces? Nada, absolutamente nada. Es que no se puede hacer nada de nada. Estos tipos son impermeables a cualquier juicio externo. Creen a pie juntillas en sí mismos y no les vayas tú con pegas porque te mandan directamente a tomar por culo. O, simplemente, te ignoran.

Todo esto me ha venido a la cabeza a cuenta de lo que en los últimos días he leído acerca de Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (historia en cuatro partes: 1, 2, 3 y 4). En resumen, un pobre diablo que tomó la absurda decisión de escribir poemas sólo sobre comida y que lo dejó todo (novia, trabajo, ciudad de origen, etc.) para entregarse a la poesía. Sobrevivió poco más de una década y, finalmente, apareció muerto en Madrid. Era un sin techo más, pero llevaba consigo una caja de madera con sus obras completas. Cosas como esta:
Trajiste a la fiesta
pepinillos en vinagre
y espárragos
Días más tarde
los comías delante de mí.
Y yo miraba.
En fin, eso es todo. Lo único que admiro de López Bobadilla es la inquebrantabilidad de su ánimo. No se rindió. No dio su brazo a torcer. Equivocados estaban los demás. Perdedores eran los otros.

Juan Pablo Fuentes es el blogger que cuenta toda la historia y su albacea literario. Pero no puede con todo el trabajo, de manera que pide ayuda. Si quieres colaborar en la ordenación y catalogación de La Caja, escríbele. Seguro que te lo agradece. Hazlo por Bobadilla, el poeta íntegro.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo artista tiene su lado disparatado., su lado criminal, su lado morboso,suicida,homosexual, puto, pastrulo, drogo y bueno, tambien hay una caja de estupidez que a muchos los envuelve con una personalidad inquebrantable.La idea no es, creo humildmente, defender todo, hasta la estupidez, ¨puedo luchar y morir en una batalla aunque no sea mia, sie es por una causa justa¨,El Che Guevara.

rms dijo...

a mí me da hambre.
supongo que significa que me gusta un poco

chapu dijo...

llega a ser un poquito aberrante.

Anónimo dijo...

De esos abundan en la actualidad y-según muchos críticos-son los mejores. Es más, éste puede ser un modelo para nuestras generaciones que-como los tres monitos-no oyen, no ven ni entienden.

Anonimus

SUAVE CARICIA dijo...

dejalo, si su sueño era ser poeta y su sueño pensar que eso era poesía, dejalo

dejo
suaves caricias

Anónimo dijo...

Sólo digo que siempre hay algo bueno o aceptable (digestible), para defender, pero no la estupidez. No me malinterpreten, tampoco estoy a favor del bodrio.

un tordo dijo...

íntegro sin duda, jamás perdió el apetito

Amoruccio dijo...

Hola, primera vez q leo el blog. Me gusta = )

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